El mito detrás de Acuario
Acuario, «el portador del agua», se identifica con Ganímedes, un joven troyano de gran belleza. Zeus, convertido en águila, lo llevó al Olimpo para que fuera el copero de los dioses y les sirviera el néctar. La constelación lo muestra vertiendo agua de un cántaro, y a su alrededor hay otras figuras acuáticas, como Piscis, la Ballena y el Pez Austral, en una región que los antiguos llamaban «el Mar». El águila de Zeus es la constelación vecina, Aquila.
La constelación de Aquarius en el cielo
Es una constelación grande (la 10.ª del cielo) pero de estrellas poco brillantes; la principal es Sadalsuud, que en árabe significa «la suerte de las suertes». Desde Acuario parecen salir dos lluvias de estrellas: las Eta Acuáridas, de principios de mayo, formadas por restos del cometa Halley, y las Delta Acuáridas, de fines de julio. Aquí está también la Nebulosa de la Hélice, una de las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra. Se ve mejor en las noches de agosto a octubre.
🌠 Lluvia de estrellas Eta Acuáridas: cuándo y cómo verla →
El signo y la constelación no coinciden
Las fechas del signo se fijaron hace unos 2.000 años según las estaciones. Desde entonces, el lento bamboleo del eje de la Tierra (la precesión) corrió el cielo cerca de un mes: hoy el Sol cruza la constelación de Aquarius aproximadamente del 16 de febrero al 11 de marzo.
Lo que la astrología le atribuye
Signo de aire y fijo, regido tradicionalmente por Saturno y, en la astrología moderna, por Urano. La astrología popular lo asocia con la independencia, la originalidad, la amistad y las ideas que miran al futuro.
La astrología es una tradición cultural milenaria, no una ciencia: los estudios que la han puesto a prueba no encontraron que el signo prediga la personalidad o el destino.
