Los 24 días previos a Nochebuena, con el origen de cada tradición y una curiosidad distinta cada día — todo abierto, sin esperar al día que corresponde. Tocá cualquier casillero para leerlo.
La palabra viene del latín 'adventus' ('llegada'). En la tradición cristiana marca las cuatro semanas previas a la Navidad, un período de espera y preparación — no una fiesta en sí, sino el camino hacia ella. Por eso este calendario tiene 24 casilleros: cubre desde el 1 de diciembre hasta la Nochebuena.
Nació en familias protestantes alemanas del siglo XIX, que marcaban con tiza una raya en la puerta por cada día que faltaba para Navidad. El primer calendario impreso y comercial se atribuye a Gerhard Lang, en Múnich, alrededor de 1908 — con ventanitas para abrir, tal como lo conocemos hoy.
Es una corona con cuatro velas —tres moradas y una rosada—, una por cada domingo de Adviento. Cada vela representa un valor distinto: esperanza, paz, alegría y amor. El origen del círculo de ramas con velas se remonta a tradiciones prechristianas del norte de Europa, adaptado después a la liturgia cristiana.
La tradición del árbol decorado nació en Alemania, hacia el siglo XVI. Una leyenda popular —sin confirmación histórica sólida— le atribuye a Martín Lutero la idea de agregarle velas, inspirado por las estrellas que vio entre las ramas de un pino una noche de invierno.
Mañana se celebra a San Nicolás de Bari (6 de diciembre), un obispo del siglo IV famoso por su generosidad anónima. Su figura viajó a través de la tradición neerlandesa de 'Sinterklaas' antes de transformarse, ya en Estados Unidos, en el Santa Claus comercial que conocemos hoy.
En gran parte de América Latina y España, la cena del 24 de diciembre pesa incluso más que el propio día de Navidad en la celebración familiar. Los platos cambian mucho según el país: pavo, pernil, tamales, pan de pascua o panettone — cada mesa navideña tiene su propia identidad regional.
Esta planta roja y verde, tan asociada a la Navidad, es originaria de México, donde se la conoce como 'cuetlaxóchitl'. Llegó a Estados Unidos en el siglo XIX de la mano de Joel Poinsett, primer embajador estadounidense en México — de ahí su nombre en inglés, 'poinsettia'.
El más antiguo documentado es el Striezelmarkt de Dresde, Alemania, que se remonta a 1434. La costumbre de instalar puestos de artesanías, comida y adornos en las plazas durante diciembre se expandió después a prácticamente toda Europa, y hoy existe en ciudades de todo el mundo.
En la tradición cristiana, la Navidad no termina el 25 de diciembre: se extiende doce días, hasta el 6 de enero (Epifanía). De ahí viene el villancico inglés 'The Twelve Days of Christmas', que enumera un regalo distinto por cada uno de esos días.
Se popularizaron en Alemania en el siglo XIX, después de que el cuento de los Hermanos Grimm 'Hansel y Gretel' —con su casa hecha de dulces— inspirara a panaderos a construir versiones comestibles reales, decoradas con glaseado como si fuera nieve.
Se imprimió en Londres en 1843, encargada por Henry Cole, un funcionario británico demasiado ocupado para escribir cartas personales a todos sus contactos. Fue diseñada por el ilustrador John Callcott Horsley — apenas mil copias, que hoy son piezas de colección.
En México, romper piñatas en las posadas previas a Navidad tiene un simbolismo religioso: la piñata tradicional de siete picos representa los siete pecados capitales, y romperla a ciegas simboliza la fe venciendo al pecado — aunque hoy la mayoría se disfruta sin pensar en ese origen.
Hoy se celebra a Santa Lucía, mártir del siglo IV. En Suecia y otros países escandinavos, esta fecha se vive con procesiones de velas en pleno invierno nórdico — una de las tradiciones de Santa Lucía más conocidas fuera del mundo católico.
No lo inventó Coca-Cola, aunque la creencia es muy popular: el traje rojo ya aparecía en ilustraciones del caricaturista Thomas Nast en el siglo XIX. Lo que sí hizo Coca-Cola, en sus campañas publicitarias de los años 30, fue popularizar y fijar esa imagen a nivel masivo.
No hay un único 'plato navideño latinoamericano': en México son los tamales y el bacalao, en Chile el pan de pascua y el cola de mono, en Venezuela la hallaca, en Colombia y Perú el pavo con distintos acompañamientos — cada país tiene su propia mesa de Nochebuena.
Desde hoy y hasta el 24 de diciembre, en México y parte de Centroamérica se celebran las Posadas: una recreación del peregrinar de María y José buscando refugio antes del nacimiento de Jesús, con procesiones, cánticos y piñatas cada noche durante nueve días.
La palabra 'villancico' viene de 'villano' (habitante del campo): originalmente eran canciones populares medievales, no necesariamente religiosas. Con el tiempo la Iglesia adoptó el formato para temas navideños, y así se transformaron en lo que hoy conocemos.
'Joyeux Noël' en francés, 'Frohe Weihnachten' en alemán, 'Buon Natale' en italiano, 'Boas Festas' en portugués, 'Merry Christmas' en inglés — cada idioma tiene su propia forma de desear feliz Navidad, aunque el espíritu detrás sea básicamente el mismo en todos lados.
Antes de ser un postre de chocolate, el 'Yule log' era literalmente un tronco que se quemaba durante varios días en el fuego del hogar, en tradiciones nórdicas y germánicas previas al cristianismo, ligadas a la celebración del solsticio de invierno.
No hay respaldo bíblico directo para esa fecha exacta. Se fijó en el siglo IV, probablemente coincidiendo con festividades romanas del solsticio de invierno como las Saturnalias — un caso típico de sincretismo en la expansión del cristianismo por el Imperio Romano.
Mientras en el hemisferio norte el 21 de diciembre es el día más corto del año (inicio del invierno), en Chile, Argentina y el resto del cono sur es exactamente lo contrario: el día más largo, inicio del verano. Por eso buena parte de la imaginería navideña —nieve, gorros, chimeneas— no combina mucho con el calor real de estas fechas en el sur.
En Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil y Australia, la Navidad se celebra en pleno verano: asado o parrillada en vez de comida caliente de invierno, cenas al aire libre, y Papá Noel ilustrado con abrigo pese a que afuera hace calor — una curiosa importación cultural del hemisferio norte.
En España, la cena del 24 suele ser un momento más familiar e íntimo, mientras que las grandes fiestas y salidas nocturnas se reservan más para Nochevieja (31 de diciembre) — un contraste con varios países latinoamericanos, donde la Nochebuena concentra la celebración más grande del año.
Después de veinticuatro días de espera, hoy es la noche que este calendario venía anunciando. Sea cual sea tu tradición —tamales, asado, pavo, misa de gallo o una cena tranquila en casa—, esperamos que este recorrido por el origen y las costumbres del Adviento te haya sumado algún dato para compartir en la mesa.
Diciembre es una fecha con muchas tradiciones distintas según el país y la religión de cada persona — este recorrido se centra en el origen histórico y cultural de las costumbres más extendidas, no en un único punto de vista religioso.