Se estableció en 1924, en Milán, en el primer Congreso Internacional de Cajas de Ahorro, con representantes de 29 países.
El Día Mundial del Ahorro se celebra cada 31 de octubre. Nació en 1924, en Milán, durante el primer Congreso Internacional de Cajas de Ahorro, que reunió a representantes de 29 países. En la última jornada del congreso, el profesor italiano Filippo Ravizza propuso dedicar un día al año a promover el ahorro, y la idea se extendió rápidamente por Europa y luego por el resto del mundo.
En su origen, la fecha tenía un objetivo muy concreto: que las familias llevaran sus ahorros al banco en vez de guardarlos en casa, y que los niños aprendieran el hábito desde pequeños con alcancías y libretas de ahorro. Por eso se celebra en un día en que los bancos están abiertos; en Alemania, donde el 31 de octubre es feriado en algunos estados, se adelanta al día hábil anterior.
Hoy la fecha se usa para hablar de educación financiera: cómo armar un presupuesto, cómo crear un fondo para emergencias y cómo poner metas de ahorro realistas, por ejemplo para unas vacaciones, un curso o el pie de una vivienda. También es una buena excusa para explicar el interés compuesto, que hace que un ahorro constante crezca más con los años.
Para contenido en redes, funcionan mejor los consejos simples y concretos que las cifras abstractas. Conviene evitar promesas de rentabilidad y recomendaciones de inversión, y aclarar que cada persona debe adaptar las ideas a su propia situación.
Si tienes una meta en mente, puedes calcular cuánto necesitas ahorrar cada mes para llegar a ella en el plazo que elijas.