La UNESCO proclamó este día en noviembre de 2019, en su 40.ª Conferencia General, y lo celebra desde 2020 el primer jueves de noviembre. El nombre completo incluye a propósito el ciberacoso: el hostigamiento ya no termina al salir del colegio, sino que sigue en redes sociales, grupos de mensajería y videojuegos.
Para la UNESCO, la violencia escolar en todas sus formas vulnera el derecho de niños y adolescentes a la educación, la salud y el bienestar. El acoso en línea afecta con especial fuerza a niñas y jóvenes: según el organismo, el 58 % de ellas ha enfrentado acoso en internet. Y la respuesta legal va atrasada: solo el 16 % de los países tiene leyes que aborden la prevención del ciberacoso a través de la educación.
Cada año el día tiene un tema, desde el papel de los docentes hasta la salud mental. Para contenido, lo más valioso suele ser lo práctico: cómo detectar señales, cómo hablar del tema en casa y a quién acudir.