La ONU la instauró en 2018 para subrayar el rol de la educación en la paz y el desarrollo sostenible.
La ONU la estableció en 2018 para subrayar el rol de la educación en la paz y el desarrollo sostenible, reconociendo que sigue siendo uno de los derechos humanos con mayor brecha de acceso real: según UNESCO, más de 250 millones de niños y jóvenes en el mundo todavía están fuera del sistema escolar.
La fecha se eligió como parte de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, donde la educación de calidad ocupa un lugar central por su efecto multiplicador sobre otros indicadores: reducción de pobreza, salud materna e infantil, y participación económica de las mujeres, entre otros.
Es una fecha con foco institucional y educativo, no comercial — funciona mejor cuando se comparte un recurso genuinamente útil y accesible que cuando se usa como excusa para autopromoción de servicios educativos pagos.