El Día de la Ardilla, conocido en inglés como Squirrel Appreciation Day, se celebra el 21 de enero. Lo impulsó Christy Hargrove, rehabilitadora de fauna silvestre vinculada al Western North Carolina Nature Center, en Estados Unidos. La idea era simple: en pleno invierno del hemisferio norte, cuando las ardillas dependen de las reservas que escondieron en otoño, recordar a la gente su valor ecológico y cómo ayudarlas sin dañarlas.
Las ardillas cumplen una función importante en los bosques: entierran semillas y frutos secos para comerlos después, pero no recuperan todos. Muchas de esas semillas olvidadas germinan, y por eso se las considera dispersoras de semillas que contribuyen a regenerar árboles como robles y nogales.
Es una fecha pequeña y amable, ideal para cuentas de naturaleza, educación o marcas con un tono cercano. Funciona muy bien con datos curiosos y fotos reales. La recomendación de los especialistas es no darles comida procesada ni pan, porque les hace daño: mejor observarlas a distancia.