El mito detrás de Sagitario
Sagitario es un centauro, mitad hombre y mitad caballo, que tensa su arco apuntando al corazón del Escorpión, su vecino en el cielo. Algunas versiones lo identifican con Quirón, el centauro sabio que educó a héroes como Aquiles; otras, con Croto, hijo del dios Pan y, según la tradición, inventor del tiro con arco. La figura viene de Mesopotamia, donde ya se representaba a un arquero con cuerpo de animal.
La constelación de Sagittarius en el cielo
En Sagitario está el centro de nuestra galaxia: mirando hacia allí se ve la zona más densa y brillante de la Vía Láctea. En ese centro se esconde Sagitario A*, un agujero negro de unos cuatro millones de veces la masa del Sol, fotografiado por primera vez en 2022. Sus estrellas principales forman una figura fácil de reconocer, la «Tetera», y la más luminosa es Kaus Australis. Se ve muy bien desde el hemisferio sur. Se ve mejor en las noches de junio a septiembre.
El signo y la constelación no coinciden
Las fechas del signo se fijaron hace unos 2.000 años según las estaciones. Desde entonces, el lento bamboleo del eje de la Tierra (la precesión) corrió el cielo cerca de un mes: hoy el Sol cruza la constelación de Sagittarius aproximadamente del 18 de diciembre al 18 de enero.
Lo que la astrología le atribuye
Signo de fuego y mutable, regido por Júpiter. La astrología popular lo asocia con la libertad, los viajes, el optimismo y la búsqueda de sentido: la flecha que siempre apunta lejos. Es el signo que acompaña la llegada de las fiestas de fin de año.
La astrología es una tradición cultural milenaria, no una ciencia: los estudios que la han puesto a prueba no encontraron que el signo prediga la personalidad o el destino.
