Se conmemora desde 1988 por iniciativa de la OMS, siendo uno de los primeros días internacionales de salud pública instaurados.
Se conmemora desde 1988 por iniciativa de la OMS, siendo uno de los primeros días internacionales de salud pública instaurados formalmente — su creación respondió a la necesidad urgente de visibilizar una epidemia que, a fines de los años 80, generaba pánico social generalizado y fuerte estigma hacia las personas que vivían con VIH.
Desde entonces, el tratamiento del VIH avanzó de forma radical: lo que en los años 80 era casi una sentencia de muerte hoy puede manejarse con terapia antirretroviral, permitiendo que muchas personas con VIH lleven una vida larga y con carga viral indetectable, lo que además elimina el riesgo de transmisión sexual del virus.
Es una fecha donde el estigma sigue siendo, para muchos especialistas, un obstáculo tan grande como la enfermedad misma — el contenido más responsable amplifica organizaciones especializadas y evita lenguaje que perpetúe prejuicios ya superados por la evidencia médica actual.