La ONU-Hábitat lo estableció en 1985 para reflexionar sobre el estado de las ciudades y el derecho a una vivienda adecuada, en un contexto de rápida urbanización global.
La ONU la designó en 1985 para que cada primer lunes de octubre el mundo reflexione sobre el estado de sus ciudades y el derecho básico de toda persona a una vivienda adecuada. Se celebró por primera vez en 1986, con Nairobi, Kenia, como primera ciudad sede — una tradición que continúa, rotando la sede oficial entre distintas ciudades del mundo cada año.
Según cifras de ONU-Hábitat, más de 1.600 millones de personas en el mundo no cuentan con una vivienda adecuada, y el fenómeno se ha vuelto crecientemente urbano: más del 60% de las personas desplazadas por conflictos, crisis climáticas o dificultades económicas terminan buscando refugio en ciudades, presionando aún más sus sistemas de vivienda.
Cada edición tiene un tema específico definido por ONU-Hábitat — en años recientes el foco ha estado en la respuesta a crisis urbanas y el desplazamiento forzado, reflejando desafíos actuales más que una celebración genérica de la vivienda.