La ONU la estableció en 2013 para visibilizar que millones de personas en el mundo todavía no tienen acceso a saneamiento seguro.
La ONU la estableció en 2013 para visibilizar un problema que suele generar incomodidad hablar de él directamente: millones de personas en el mundo todavía no tienen acceso a saneamiento seguro y digno, una carencia con consecuencias directas en salud pública, especialmente en la propagación de enfermedades transmitidas por agua contaminada.
Según cifras de la ONU y la OMS, la falta de acceso a saneamiento adecuado afecta desproporcionadamente a mujeres y niñas, quienes enfrentan riesgos adicionales de seguridad e higiene menstrual cuando no existen instalaciones privadas y seguras disponibles, especialmente en escuelas y espacios públicos.
Es una fecha que puede abordarse con humor —el nombre mismo invita a ello—, pero que funciona mejor cuando ese tono ligero se usa como puerta de entrada hacia el dato serio detrás, en vez de quedarse únicamente en el chiste sin ningún contexto real que lo respalde.