Conmemora la firma del Protocolo de Montreal en 1987, uno de los tratados ambientales más exitosos de la historia.
Conmemora la firma del Protocolo de Montreal en 1987, considerado por múltiples organismos científicos y ambientales como uno de los tratados ambientales más exitosos de la historia: logró eliminar de forma casi total la producción global de sustancias que dañan la capa de ozono en apenas unas décadas, un consenso científico y político que rara vez se repite en otros temas ambientales.
La capa de ozono, ubicada en la estratosfera, filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta dañina del sol antes de que llegue a la superficie terrestre — su deterioro, detectado principalmente sobre la Antártida en los años 80, generó una respuesta internacional coordinada notablemente rápida comparada con otros desafíos ambientales posteriores.
Según la ONU, la capa de ozono está actualmente en proceso de recuperación y se proyecta que vuelva a niveles previos al daño detectado en las próximas décadas — un raro ejemplo de éxito ambiental medible que vale la pena contar con ese enfoque, en vez de solo advertir sobre riesgos.