El Día Mundial de la Leche se celebra el 1 de junio desde 2001. Lo instauró la FAO, la agencia de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, para reconocer la importancia de la leche como alimento y el peso económico del sector lácteo, del que dependen cientos de millones de personas en el mundo, muchas de ellas pequeños productores rurales.
La leche y sus derivados, como el queso, el yogur o la mantequilla, forman parte de la dieta de la mayoría de las culturas y son fuente de proteínas, calcio y otros nutrientes. Al mismo tiempo, el sector enfrenta desafíos como reducir su impacto ambiental y mejorar las condiciones de los productores. Cada año, organizaciones del rubro organizan actividades, ferias y campañas alrededor de la fecha.
Para contenido, la gastronomía es el ángulo más fuerte: América Latina tiene postres icónicos basados en la leche, como el dulce de leche, la leche asada, el arroz con leche o el manjar. También funciona mostrar a productores locales. Si hablas de nutrición, conviene hacerlo con respaldo profesional y respetar a quienes no consumen lácteos por intolerancia o elección.