La ONU estableció esta fecha en 1994, en el aniversario de la firma del Convenio de Chicago de 1944, el tratado internacional que creó la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y estableció las reglas básicas que todavía rigen el espacio aéreo comercial mundial, como los derechos de sobrevuelo entre países.
Ese convenio se firmó en plena Segunda Guerra Mundial, apenas meses antes de su fin, en un momento donde ya se anticipaba que la aviación comercial tendría un rol central en la reconstrucción y conexión del mundo de posguerra.
La aviación comercial moderna es, según estándares de seguridad de la propia OACI, uno de los medios de transporte estadísticamente más seguros que existen — un dato que suele sorprender frente a la percepción pública del miedo a volar, generalmente más alta que el riesgo real medido.