Los mayas usaban el cacao como moneda de cambio.
Como con la pizza, no hay una autoridad única detrás del 7 de julio — es una fecha que se popularizó por consenso informal en medios gastronómicos y redes, distinta del Día Mundial del Cacao (1 de octubre), que sí tiene mayor trazabilidad institucional ligada a la industria cacaotera.
El chocolate tiene su origen en Mesoamérica, donde culturas como la maya y la azteca consumían el cacao en forma de bebida amarga, a menudo mezclada con especias. Fue tras la llegada a Europa en el siglo XVI que se popularizó con azúcar, y no fue hasta el siglo XIX que apareció la barra de chocolate sólido tal como se conoce hoy.
Casi el 70% del cacao mundial proviene de África Occidental, principalmente Costa de Marfil y Ghana, mientras que el consumo se concentra fuertemente en Europa. Esa brecha entre dónde se produce y dónde se consume es uno de los temas recurrentes en el contenido más serio sobre esta fecha, ligado a comercio justo.