El término se acuñó en 2005 cuando las ventas online en EE.UU. se dispararon justo ese lunes tras el fin de semana largo.
El término se acuñó en 2005 por la Federación Nacional de Minoristas de Estados Unidos, después de que analistas notaran un salto inusual en las ventas online el lunes siguiente al fin de semana de Black Friday — la teoría es que la gente, de vuelta en sus trabajos con mejor conexión a internet que en casa (en la era pre-banda ancha masiva), aprovechaba para comprar online.
A diferencia del Black Friday, nació directamente como un evento digital, sin el componente físico de filas y tiendas. Eso lo hizo más fácil de exportar a otros países, y hoy es adoptado casi universalmente por el comercio electrónico global, incluida América Latina.
Muchas marcas tratan Black Friday y Cyber Monday como una sola ventana extendida de descuentos ('Black Weekend' o semana completa), aunque estratégicamente conviene diferenciarlos: Cyber Monday tiende a funcionar mejor para categorías específicamente digitales o de tecnología.
Si vas a comparar precios durante el Cyber Monday, una calculadora de descuentos te dice cuánto ahorras de verdad en cada producto.