El leopardo de las nieves habita las cordilleras de Asia Central —incluyendo el Himalaya y montañas de Mongolia, China, India y otros países de la región— a altitudes que pueden superar los 5.000 metros, lo que lo vuelve uno de los grandes felinos menos vistos y estudiados del mundo.
Su población total se estima en apenas unos pocos miles de ejemplares en estado silvestre, repartidos en un territorio enorme y fragmentado entre 12 países, lo que complica enormemente los esfuerzos de conservación coordinada.
A diferencia de otros grandes felinos más mediáticos como el tigre o el león, el leopardo de las nieves recibe comparativamente poca atención y financiamiento para su conservación, pese a enfrentar amenazas similares: pérdida de hábitat, caza furtiva por su piel, y conflicto con comunidades pastoriles locales.