La ONU designó esta fecha en 2019 mediante la resolución 74/212, y la primera edición se celebró en 2020. Surgió del trabajo conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Coalición sobre el Clima y el Aire Limpio, que venían impulsando el tema desde antes ante la ONU.
Según cifras de la OMS y el PNUMA, la contaminación del aire causa varios millones de muertes prematuras al año en el mundo, principalmente por enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer de pulmón — la convierte en uno de los mayores riesgos ambientales para la salud humana, aunque suele recibir menos atención mediática que otras crisis ambientales.
A diferencia de otras fechas ambientales más generales, ésta tiene un componente de datos muy concreto y verificable: la calidad del aire de cualquier ciudad se puede consultar en tiempo real a través de estaciones de monitoreo oficiales, lo que permite anclar el contenido en algo local y específico en vez de generalidades.