La ONU la estableció en 1990 para reconocer las contribuciones de las personas mayores y visibilizar los desafíos que enfrentan.
La ONU la estableció en 1990 para reconocer las contribuciones de las personas mayores a la sociedad y visibilizar los desafíos particulares que enfrentan, en un contexto de envejecimiento poblacional acelerado en la mayoría de los países del mundo, incluidos varios de América Latina donde el cambio demográfico avanza más rápido de lo históricamente anticipado.
Según proyecciones de la ONU, la población mundial mayor de 65 años se duplicará en las próximas décadas, superando por primera vez en la historia a la población menor de 5 años — una transición demográfica con implicancias profundas en sistemas de salud, pensiones y estructura familiar que recién empieza a discutirse con la seriedad que amerita en muchos países.
El contenido con mayor valor en esta fecha suele venir de historias reales y específicas de personas mayores contadas con respeto, evitando tanto la infantilización como la conmiseración genérica hacia este grupo etario.