La UNESCO la estableció en 1994 para reconocer el rol de quienes enseñan, conmemorando la Recomendación OIT/UNESCO de 1966 sobre su situación laboral.
La UNESCO la estableció en 1994 para reconocer el rol de quienes enseñan, conmemorando específicamente la Recomendación conjunta OIT/UNESCO de 1966 relativa a la situación del personal docente, el primer documento internacional en establecer estándares sobre derechos y responsabilidades de la profesión docente a nivel global.
Según estimaciones de la propia UNESCO, el mundo enfrenta una escasez proyectada de millones de docentes en las próximas décadas, necesarios para alcanzar las metas globales de educación universal, un déficit especialmente marcado en países de ingresos bajos y medios.
Es una fecha con fuerte potencial de contenido personal y genuino: invitar a compartir el recuerdo de un profesor o profesora específica que marcó una diferencia real suele generar más conexión que mensajes generales de agradecimiento sin ese detalle concreto.