Nació el 26 de octubre de 1864 en Isnotú y en 2025 se convirtió, junto a Carmen Rendiles, en el primer santo venezolano. Atendía gratis a los pobres: por eso lo llaman «el médico de los pobres».
Cada 26 de octubre, Venezuela celebra a san José Gregorio Hernández, el «médico de los pobres». La fecha recuerda el día en que nació, en 1864, en Isnotú, un pequeño pueblo del estado Trujillo, y desde 2025 es también la fiesta de un santo: el papa León XIV lo canonizó el 19 de octubre de ese año en la plaza de San Pedro, junto a la madre Carmen Rendiles. Son los primeros santos venezolanos.
Se graduó de médico en la Universidad Central de Venezuela en 1888 y se perfeccionó en París en bacteriología, histología y fisiología. Fue profesor universitario y médico del Hospital Vargas de Caracas, pero su fama nació de otra parte: atendía gratis a los pacientes pobres y muchas veces les pagaba las medicinas. Murió atropellado en Caracas el 29 de junio de 1919, cuando, según los relatos de la época, iba a llevarle medicinas a una enferma.
Su devoción es una de las más fuertes de Venezuela y se extiende a Colombia, Ecuador y a toda la diáspora venezolana. Isnotú recibe a miles de peregrinos, y su imagen, de traje oscuro y sombrero, está en hogares, hospitales y consultorios.
Para marcas y creadores es una fecha de homenaje más que de promoción: funciona mejor el reconocimiento a quienes cuidan a los enfermos, las historias de la comunidad venezolana y el respeto por una devoción muy querida.