La ONU la estableció en 2017, en la fecha tradicional de San Jerónimo, patrono de traductores, quien tradujo la Biblia al latín.
La ONU la estableció en 2017, aunque la fecha —30 de septiembre— ya se celebraba informalmente entre traductores desde mucho antes, coincidiendo con la fiesta tradicional de San Jerónimo, considerado el patrono de los traductores por haber traducido la Biblia del griego y el hebreo al latín en el siglo IV, un trabajo que le tomó más de dos décadas completar.
La traducción automática, impulsada por avances recientes en inteligencia artificial, generó un debate activo dentro de la propia industria sobre el futuro de la profesión —aunque la mayoría de traductores profesionales coincide en que la traducción literaria y técnica de alta precisión sigue requiriendo criterio humano que las herramientas automáticas todavía no replican del todo bien.
Los errores de traducción automática o literal generan, casi sin excepción, el tipo de contenido con mayor potencial de humor de toda esta fecha: mostrar un error real (con su corrección al lado) suele funcionar mejor que explicaciones abstractas sobre la importancia de traducir bien.