Madre de san Agustín, que rezó durante años por su conversión. Es patrona de las madres y las esposas.

Mónica nació hacia el año 331 en Tagaste, en el norte de África, en la actual Argelia. Se casó con Patricio, un hombre de carácter difícil que no era cristiano, y tuvo tres hijos. Con paciencia logró que su esposo se bautizara antes de morir. Su gran preocupación fue su hijo mayor, Agustín, un joven brillante que vivía lejos de la fe.
Mónica rezó por él durante años, y lo siguió hasta Roma y Milán. Allí, gracias en parte a las predicaciones del obispo san Ambrosio, Agustín se convirtió y fue bautizado en el año 387. Poco después, mientras esperaban un barco para volver a África, Mónica murió en Ostia, el puerto de Roma. Su hijo, que llegó a ser obispo de Hipona y uno de los grandes pensadores del cristianismo, contó su historia en las Confesiones. San Agustín se celebra al día siguiente, el 28 de agosto.
Se la representa como una mujer madura, con hábito o velo oscuro de viuda, a menudo con lágrimas o en actitud de oración, y a veces junto a su hijo Agustín.
Es patrona de las madres, de las esposas y de quienes rezan por sus hijos. En Latinoamérica muchas parroquias agustinas celebran juntos los días 27 y 28 de agosto, y es una fecha muy usada para homenajear a las madres que no se rinden.
¿Cuándo se celebra Santa Mónica?
El santoral católico celebra Santa Mónica el 27 de agosto.
¿Qué nombres celebran su santo el 27 de agosto?
El 27 de agosto celebran su santo quienes se llaman Mónica y Moni.
¿De qué es patrona?
Santa Mónica es patrona de las madres, las esposas y las viudas.