Arzobispo de Milán y gran reformador de la Iglesia tras el Concilio de Trento. Se quedó junto a su pueblo durante la peste de 1576.

Carlos Borromeo nació en 1538 en Arona, junto al lago Mayor, en una familia noble de Lombardía. Su tío, el papa Pío IV, lo llevó a Roma, lo nombró cardenal con solo 21 años y le confió los asuntos de gobierno de la Iglesia. Tuvo un papel importante en la última etapa del Concilio de Trento y en la redacción del Catecismo Romano.
Como arzobispo de Milán puso en práctica las reformas del concilio: fundó seminarios para formar mejor a los sacerdotes, escuelas de catequesis y obras para los pobres, y vivía con mucha austeridad. Durante la peste de 1576, cuando muchas autoridades huyeron, él se quedó en la ciudad atendiendo a los enfermos y organizando ayuda. Murió en 1584, con 46 años, y fue canonizado en 1610.
Se le representa con vestimenta de cardenal, roja, con un rostro delgado y una nariz prominente, a veces descalzo y con una soga al cuello en señal de penitencia, o atendiendo a enfermos.
Es patrono de los seminaristas, los catequistas y los obispos. Sus restos se conservan en la cripta de la catedral de Milán, y en Arona, su ciudad natal, una enorme estatua de cobre del siglo XVII, conocida como el «San Carlone», lo recuerda junto al lago. En Latinoamérica hay muchas parroquias y colegios con su nombre, y es la fecha habitual para saludar a los Carlos y a las Carolinas.
¿Cuándo se celebra San Carlos Borromeo?
El santoral católico celebra San Carlos Borromeo el 4 de noviembre.
¿Qué nombres celebran su santo el 4 de noviembre?
El 4 de noviembre celebran su santo quienes se llaman Carlos, Carla, Carolina, Carlota, Charly y Caro.
¿De qué es patrono?
San Carlos Borromeo es patrono de los seminaristas, los catequistas y los obispos.