El Consejo de Europa la proclamó el 6 de diciembre de 2001, al cierre del Año Europeo de las Lenguas de ese año, organizado conjuntamente con la Unión Europea, con el objetivo de mantener viva la iniciativa más allá de una campaña de un solo año.
Europa reúne una diversidad lingüística considerable: además de los idiomas oficiales de sus países, existen cientos de lenguas regionales y minoritarias, muchas de ellas en riesgo de desaparecer, que esta fecha busca visibilizar junto a los idiomas más hablados.
El Centro Europeo de Lenguas Modernas del Consejo de Europa mantiene un sitio dedicado disponible en 42 idiomas distintos para esta fecha — un detalle que ilustra bien el espíritu multilingüe que la efeméride busca promover, más allá de celebrar un solo idioma sobre otros.