Lo instauró la OMS en 1987 para reducir el consumo de tabaco a nivel global.
La OMS lo instauró en 1987 como parte de su estrategia global de control del tabaco, en un momento donde el tabaquismo todavía tenía niveles de aceptación social mucho más altos que los actuales en la mayoría de los países.
Según la propia OMS, el tabaco mata a más de 8 millones de personas al año en el mundo, y es uno de los factores de riesgo modificables más estudiados en la historia de la salud pública — la evidencia acumulada sobre sus efectos es de las más sólidas de toda la medicina moderna.
Es una fecha que, a diferencia de otras de salud pública, sí ha logrado cambios regulatorios medibles en muchos países (impuestos, restricciones de publicidad, empaquetado neutro), lo que la vuelve un caso de estudio interesante sobre cómo una fecha de concienciación puede acompañar políticas públicas concretas, no solo mensajes.