Cada 21 de junio, asociaciones de pacientes de todo el mundo coordinadas por la Alianza Internacional de Asociaciones de ELA/EMN se unen para visibilizar la enfermedad.
El Día Mundial de la ELA se celebra cada 21 de junio. Ese día, asociaciones de pacientes de distintos países, coordinadas por la Alianza Internacional de Asociaciones de ELA/EMN (enfermedad de la neurona motora), realizan campañas para dar a conocer la esclerosis lateral amiotrófica y reclamar más investigación y apoyo para las personas que viven con ella.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa: afecta a las neuronas motoras, las células nerviosas que transmiten las órdenes del cerebro a los músculos. Cuando esas neuronas se deterioran, los músculos dejan de recibir señales y se debilitan de forma progresiva. Con el tiempo, la enfermedad puede afectar la capacidad de caminar, mover los brazos, hablar, tragar y respirar. En general, la mente y los sentidos se mantienen.
Es una enfermedad poco frecuente y su causa, en la mayoría de los casos, sigue sin conocerse. Solo una parte de los casos tiene origen hereditario. Hoy no existe una cura, pero los tratamientos disponibles, la atención de equipos multidisciplinarios y las ayudas técnicas mejoran la calidad de vida. Los comunicadores que se controlan con la mirada, por ejemplo, permiten que muchas personas sigan comunicándose cuando ya no pueden hablar.
La ELA ganó visibilidad mundial en 2014 con el «desafío del balde de agua helada», que recaudó fondos para la investigación. El Día Mundial busca mantener esa atención todo el año, y recordar también el rol de las familias y cuidadores, que sostienen buena parte de la atención diaria.
Esta fecha es parte del calendario de enfermedades raras o poco frecuentes, con todos sus días mundiales y un calendario para suscribirte.