El primer campeonato mundial de Fórmula 1 se corrió en el circuito de Silverstone, Reino Unido, en 1950.
El primer campeonato mundial de Fórmula 1 se corrió en el circuito de Silverstone, Reino Unido, el 13 de mayo de 1950, en una pista que originalmente era una base aérea de la Real Fuerza Aérea británica durante la Segunda Guerra Mundial, reconvertida para carreras tras el conflicto.
El italiano Giuseppe Farina, al volante de un Alfa Romeo, ganó esa primera carrera y se coronó campeón del primer campeonato mundial de la historia de la categoría, en una época donde la seguridad de los pilotos era radicalmente distinta a los estándares actuales —no existían cinturones de seguridad obligatorios ni la mayoría de las protecciones modernas.
Es una fecha con buen potencial de contenido de línea de tiempo: contrastar aquellos autos de 1950 (sin techo, con motores mucho menos potentes) con la tecnología híbrida ultra sofisticada de la F1 actual ilustra de forma muy visual la evolución técnica del deporte.