La Sociedad Mundial del Sueño la organiza desde 2008, eligiendo como fecha el viernes anterior al equinoccio de marzo —una de las pocas efemérides de este calendario con fecha explícitamente móvil año a año, ligada a un fenómeno astronómico en vez de una fecha fija del calendario.
La privación crónica de sueño se ha vinculado en estudios científicos con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y problemas de salud mental, aunque buena parte de la población moderna sigue subestimando su importancia frente a otros hábitos de salud más visibles, como la alimentación o el ejercicio.
Es una fecha con alto potencial de contenido práctico y accesible: rutinas simples de higiene del sueño (horarios consistentes, reducir pantallas antes de dormir) suelen conectar mejor que estadísticas abstractas sobre las consecuencias de dormir mal.
Hay personas a las que el ruido marrón, la lluvia o la música suave les ayudan a conciliar el sueño. En Sonovana hay videos largos de sonidos para dormir, hechos para sonar toda la noche sin cambios bruscos.