El Día Mundial de la Filosofía se celebró por primera vez en 2002 y la Conferencia General de la UNESCO lo proclamó oficialmente en 2005, a partir de una propuesta presentada por Marruecos. Se celebra el tercer jueves de noviembre, una fecha elegida para que coincida con el año académico y así facilitar la participación de estudiantes y universidades.
La UNESCO lo plantea como una defensa del pensamiento crítico: la filosofía no como materia de biblioteca, sino como una práctica cotidiana de hacerse preguntas, argumentar y escuchar razones distintas a las propias. Ese día se organizan en muchos países diálogos, conferencias, talleres y encuentros abiertos al público, cada año con un tema distinto.
Para creadores, la fecha se presta para contenido que invite a pensar sin solemnidad: plantear una pregunta abierta relacionada con tu tema y abrir la conversación en comentarios suele generar más participación que una cita célebre sobre un fondo de colores.