La ONU lo estableció en 2015 a propuesta de India, en reconocimiento a una práctica milenaria.
La ONU lo estableció en 2015 a propuesta de India, país de origen de esta práctica milenaria, en una resolución que logró un récord de más de 175 países copatrocinadores —una cifra inusualmente alta para una propuesta de este tipo en la ONU, reflejo del alcance global que el yoga había alcanzado para ese momento.
El yoga tiene raíces documentadas de más de 5.000 años en textos filosóficos y espirituales de India, originalmente concebido como una práctica integral que combinaba cuerpo, mente y espíritu —muy distinta de la versión occidental moderna, frecuentemente reducida casi exclusivamente a su componente físico (asanas o posturas).
Es una fecha con tensión cultural real que vale la pena reconocer: el debate sobre apropiación cultural del yoga occidentalizado y comercializado es activo y legítimo, especialmente cuando se despoja por completo de su contexto espiritual y filosófico original.
La kinesióloga Isabel Valdés, colaboradora de HolaCalendar, ofrece yoga terapéutico y yin yoga en su sitio, junto a terapias para la disautonomía y enfermedades crónicas.