Es la fecha que abre la temporada de compras más fuerte del año en EE.UU., justo antes del Black Friday del día siguiente.
Se remonta a una celebración de la cosecha de 1621 entre colonos ingleses de Plymouth y miembros de la nación Wampanoag, en lo que hoy es Massachusetts — aunque la versión histórica idealizada que se enseña habitualmente simplifica bastante una relación que, en los años siguientes, derivó en conflicto violento entre colonos y pueblos originarios.
No se volvió feriado nacional fijo en Estados Unidos hasta 1863, declarado por Abraham Lincoln en plena Guerra Civil, en parte como gesto de unidad nacional; la fecha del cuarto jueves de noviembre específicamente se fijó recién en 1941.
Comercialmente es la puerta de entrada a la temporada de compras más fuerte del año en Estados Unidos: el viernes siguiente es Black Friday, y muchas campañas navideñas arrancan formalmente justo después de esta fecha, no antes, por respeto cultural a no 'saltarse' Acción de Gracias.