El nombre viene de la tradición británica de entregar cajas con regalos o propinas al personal de servicio el día después de Navidad.
El nombre viene de la tradición británica victoriana de entregar cajas ('boxes') con regalos, propinas o donaciones al personal de servicio, empleados y trabajadores el día después de Navidad — una fecha en la que, en la época, sí trabajaban durante la Navidad misma para sus empleadores.
Se celebra principalmente en el Reino Unido y países de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth): Canadá, Australia, Nueva Zelanda y varios países del Caribe, donde suele combinarse con eventos deportivos importantes, como partidos de fútbol o cricket tradicionales de esa fecha.
Comercialmente funciona como una extensión de las rebajas navideñas: muchas tiendas del Reino Unido lo tratan como el inicio de las liquidaciones de temporada, de forma similar (aunque con más historia detrás) a lo que representa el Black Friday en Estados Unidos.