Lo estableció en 2009 la International Menopause Society (IMS), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud, para visibilizar la salud de las mujeres durante y después de esta etapa.
La International Menopause Society (IMS) estableció esta fecha en 2009, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud, para visibilizar una etapa biológica que atraviesa toda mujer que llega a cierta edad y que, sin embargo, recibe poca atención médica estructurada en comparación con otras transiciones de salud.
La menopausia marca el fin de los ciclos menstruales —se diagnostica después de doce meses consecutivos sin menstruación— y suele ocurrir entre los 45 y 55 años. La caída en los niveles de estrógeno que la acompaña no solo produce síntomas conocidos como los sofocos o los cambios de ánimo, sino que también eleva a largo plazo el riesgo de osteoporosis y de enfermedades cardiovasculares, lo que convierte el seguimiento médico de esta etapa en algo más que el manejo de molestias puntuales.
A diferencia de otras fechas de salud más mediáticas, ésta todavía enfrenta bastante estigma y desinformación: muchas mujeres llegan a esta etapa sin información clara sobre las opciones de manejo disponibles —desde terapias hormonales hasta ajustes de estilo de vida— por falta de conversación abierta tanto en las consultas médicas como en el entorno laboral. Cada año, la IMS define un tema distinto para enfocar la conversación mundial.