La ONU la estableció en 1999 para reconocer el potencial de las personas jóvenes como agentes de cambio.
La ONU la estableció en 1999 para reconocer el potencial de las personas jóvenes como agentes de cambio social, en un momento donde la población juvenil mundial —definida por la ONU como personas entre 15 y 24 años— alcanzaba cifras históricamente altas, especialmente en países en desarrollo.
Según datos demográficos de la propia ONU, más del 15% de la población mundial actual corresponde a este rango etario, concentrada especialmente en África y partes de Asia, mientras que muchos países desarrollados enfrentan el fenómeno inverso: poblaciones jóvenes proporcionalmente cada vez más pequeñas frente al envejecimiento general.
Es una fecha con buen potencial de contenido participativo: preguntas abiertas dirigidas específicamente a audiencias jóvenes sobre su propia industria o contexto suelen generar más interacción genuina que mensajes institucionales dirigidos 'hacia' la juventud desde afuera.