El Muro de Berlín se construyó en agosto de 1961 para detener la migración masiva de alemanes orientales hacia el sector occidental de la ciudad, dividiendo familias y una ciudad entera durante 28 años, en pleno contexto de Guerra Fría entre bloques capitalista y comunista.
Su caída, el 9 de noviembre de 1989, ocurrió de forma casi accidental: un vocero del gobierno de Alemania Oriental anunció en una conferencia de prensa que las restricciones de viaje se levantarían 'inmediatamente', por un malentendido sobre cuándo debía entrar en vigor la medida — miles de berlineses orientales se dirigieron esa misma noche al muro, y los guardias, desbordados, terminaron abriendo los pasos.
La reunificación formal de Alemania se concretaría casi un año después, el 3 de octubre de 1990. La caída del muro se considera uno de los símbolos más potentes del fin de la Guerra Fría, junto con la posterior disolución de la Unión Soviética en 1991.