La ONU la estableció en 2017, en la fecha del natalicio de Leonardo Fibonacci, matemático asociado a la creatividad y los patrones naturales.
La ONU la estableció en 2017, en la fecha del natalicio de Leonardo Fibonacci, matemático italiano del siglo XII conocido por popularizar en Europa la secuencia numérica que lleva su nombre, presente sorprendentemente en patrones naturales como la disposición de pétalos de flores o conchas marinas.
La elección de un matemático medieval para una fecha sobre creatividad e innovación refleja una idea central de la propuesta: que la creatividad no pertenece exclusivamente al arte, sino también a la ciencia, la ingeniería y el pensamiento lógico-matemático.
Es una fecha bastante abstracta en su formulación oficial, lo que en la práctica funciona mejor cuando se aterriza en algo concreto: mostrar el proceso real detrás de una idea propia —bocetos, versiones descartadas, iteraciones— suele generar más interés que hablar de la creatividad como concepto general.