La OIT la instauró en 2002; millones de niños en el mundo todavía realizan trabajo infantil, muchos en condiciones peligrosas.
La OIT la instauró en 2002 para visibilizar que, según sus propias estimaciones más recientes, más de 160 millones de niños y niñas en el mundo todavía realizan alguna forma de trabajo infantil, y una proporción significativa de ellos en condiciones consideradas peligrosas para su salud, seguridad o desarrollo.
Existe una distinción legal importante que suele perderse en la conversación pública: no todo trabajo realizado por menores se considera 'trabajo infantil' bajo los convenios de la OIT —ciertas tareas ligeras y apropiadas para la edad, que no interfieren con la educación, quedan fuera de esa categoría—, mientras que sí se prohíben formas de trabajo peligroso, forzado o que impiden la escolarización.
Es una fecha informativa, no de venta. Si una marca tiene una política real de trazabilidad en su cadena de valor respecto a trabajo infantil, este es el momento de mostrarla con transparencia y evidencia concreta, no con una declaración vacía de principios.