Fue la primera 'semana de la moda' organizada formalmente en el mundo, con su primera edición en 1943 bajo el nombre de 'Press Week' —se creó específicamente para que la prensa estadounidense de moda tuviera acceso a diseñadores locales, en un momento donde la Segunda Guerra Mundial dificultaba el viaje habitual de editores a París para cubrir las colecciones europeas.
Ese origen histórico explica por qué, a diferencia de las otras tres semanas del 'Big Four', Nueva York nació como una respuesta práctica a una limitación logística concreta, no como una tradición de lujo preexistente similar a la parisina.
Hoy es también la semana de moda con mayor diversidad de marcas participantes, desde grandes casas comerciales hasta diseñadores emergentes independientes, lo que la vuelve relativamente más accesible en tono que París o Milán.