Es la más joven de las cuatro grandes semanas de moda ('Big Four'), fundada en 1983 con el objetivo explícito de dar visibilidad internacional a nuevos talentos británicos, en un momento donde la escena de diseño de Londres tenía menor reconocimiento global comparada con París o Milán.
Se distingue de las otras tres por su fuerte identidad de vanguardia y experimentación: diseñadores como Alexander McQueen o Vivienne Westwood construyeron gran parte de su reputación inicial presentando en Londres antes de expandirse a otros mercados, con un enfoque históricamente más arriesgado que el lujo más clásico de París o Milán.
Se celebra dos veces al año, coordinada por el British Fashion Council, con fechas específicas que varían según el calendario oficial de cada temporada.