La Jornada Mundial del Enfermo se celebra cada 11 de febrero. La instituyó el papa Juan Pablo II en 1992 y se celebró por primera vez en 1993. La fecha coincide con la memoria de la Virgen de Lourdes, un santuario francés al que cada año peregrinan miles de personas enfermas.
La jornada busca poner la atención en las personas enfermas y, sobre todo, en quienes las cuidan: familiares, personal de salud y voluntarios. Cada año el papa publica un mensaje con un lema distinto, y hospitales, parroquias y organizaciones sociales organizan visitas, misas y actividades de acompañamiento.
Para contenido, es una fecha sensible que funciona mejor con historias reales y respetuosas que con mensajes genéricos. El ángulo del cuidador es especialmente potente, porque es una experiencia que mucha gente vive en silencio. Conviene evitar imágenes de pacientes sin autorización y cualquier tono comercial. Para instituciones de salud, es buena ocasión para mostrar iniciativas de humanización de la atención.