La Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) organiza esta fecha desde 2003, cuando se lanzó por primera vez en Estocolmo; la Organización Mundial de la Salud se sumó como copatrocinadora al año siguiente.
El mensaje central de las campañas de IASP en años recientes se ha enfocado en cambiar la forma en que se habla del tema: pasar del silencio y el estigma hacia conversaciones abiertas sobre prevención y los recursos de ayuda disponibles, evitando tanto el silencio total como el sensacionalismo.
Esta es una fecha donde el tratamiento responsable importa más que en casi cualquier otra del calendario. La OMS tiene guías específicas sobre cómo los medios deberían cubrir el tema para no generar efectos de contagio — cualquier contenido al respecto debería basarse en esas guías, y dirigir siempre a líneas de ayuda profesional reales.